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Lectura Recomendada

Por respeto y compromiso
Fecha de Publicación: 20/08/2013
Tema: Gobierno

 

José Rubén Zamora
www.elPeriodico.com.gt/es/20130820/233076/
Diario elPeriódico. Guatemala 20 de agosto de 2013
Opinión
Una necesaria explicación a los lectores

Al presidente Otto Pérez y a la vicepresidenta Roxana Baldetti no les gusta, les incomoda, les irrita, les provoca roña y hasta pringa pie, la línea editorial crítica e independiente de elPeriódico. Ahora, voy a descubrir el telón para que quede claro por qué estos gobernantes indignos están empeñados en que este medio desaparezca, aunque no son los primeros cleptodictadores que lo han intentado ni serán los últimos. Tampoco, el gachupín Antonio Sola, José María Argueta, Francisco Cuevas y Julio Ligorría serán los últimos corifeos, infames y esbirros que se dediquen a tratar de destruir y corromper a la prensa independiente.

En marzo pasado, aprovechando una amistad de 20 años, el Presidente me visitó en mi casa. Almorzamos, y me propuso, a su manera, un “acuerdo de paz”, mejor dicho, un soborno. Palabras más, palabras menos, consistía en que elPeriódico se abstuviera por completo en señalar o denunciar cualquier acción de cualquier tipo de su querida vicepresidenta. Era su única preocupación.

 A cambio de hacerme el papo y de engañar a los lectores, elPeriódico recibiría, entre 2012 y 2015, contratos (burlando la Ley de Compras, supongo) de Q70 millones anuales para la impresión de textos escolares del Ministerio de Educación, además de publicidad gubernamental. Asumo que, además, no tendríamos que experimentar los problemas que tenemos de suspensión de Q12 millones de pauta publicitaria de las empresas que han recibido llamadas muy “disuasivas” de la Vicepresidenta, reforzadas horas más tarde por el propio Presidente.

Por supuesto que ese soborno estaba destinado al fracaso. “Basta con que ustedes (Pérez y Baldetti) hagan lo mejor para cumplir lo que le prometieron al pueblo y lo que juraron ante la Constitución, al asumir su responsabilidad… la verdad siempre brilla y con gran gusto lo reconoceré en la línea editorial de elPeriódico”. Para mí no hay mejor entendido que este, por directo y franco, entre amigos que se respetan y entre guatemaltecos que aman entrañablemente a su país.

La situación del Gobierno, como lo saben todos, ha empeorado este año. Los desmanes, excesos, extravagancias, la corrupción voraz, las corruptelas, las compras amañadas, el nepotismo, el vertiginoso enriquecimiento ilícito, la intolerancia y abusos aumentaron sin vergüenza y con absoluto descaro, mientras la promesa de seguridad a la gente sigue siendo una mala broma, la economía y las finanzas públicas están descalabradas, la deuda interna y externa crecen desmesuradamente y sin ningún control y el presupuesto público se maneja, literalmente, con absoluta opacidad, sin priorizar, sin transparencia, eficacia ni calidad. Aunque, es esencial señalarlo, no hay presupuesto que alcance, sometido a fraude tan cruel y latrocinio tan voraz.

Por mi parte, he cumplido mi deber de periodista, de denunciar al propio Presidente, a sus ministros, asesores y demás miembros de su equipo de gobierno, en cuyo elenco, la vicepresidenta Roxana Baldetti juega un papel estelar y es determinante a la hora de entender por qué Guatemala adquiere, rápidamente, la fisonomía real y espeluznante de un narco-Estado.

La información que a diario recibo me hace concluir que ya cruzamos la línea que tanto nos asustaba en tiempos de Portillo y del FRG. Los negocios y contratos de este Gobierno (de mi examigo Otto Pérez, el “general institucionalista”, ¡vaya farsa!, y de su acompañante Roxana Baldetti) confiscan el futuro del país. No es una posibilidad, como en tiempos de Portillo, es una realidad que se ha consumado porque las elites, a diferencia de hace diez años, están narcotizadas. Ahora nadie reacciona. Ni derechas ni izquierdas ni siquiera el capital histórico del país.

Son descarados los negocios de los altos funcionarios del gobierno del Partido Patriota con los grandes capos del narcotráfico, con quienes lavan dinero a los carteles de Sinaloa y a los Gorditos de Colombia; con los Huistas, que son los todopoderosos narcos de Huehuetenango; con Guillermo Lozano (el neo-sapo retenido en Miami por la DEA) que terminó de entregar Puerto Quetzal a los truhanes, y con Gustavo Herrera, que en tiempos de Portillo promovió multimillonarias estafas en el IGSS, y que ha regresado corregido y aumentado, tratando de copar las Comisiones de Postulación que el año próximo deberán seleccionar a los candidatos a Fiscal General, Contraloría, Tribunal Electoral y Corte Suprema de Justicia, estructuras que serán clave para garantizar la continuidad del sistema mafioso que nos gobierna, no necesariamente a través del candidato oficial, sino del más popular y conveniente para el predominio del crimen organizado, de las cleptocracias.

Esos nexos son apenas la punta del iceberg, de una mafia todopoderosa en la que, por supuesto, no podía faltar Paco Ortega, el Chenco Reyes y sus grupos de matones, y Byron Lima, el verdadero rey de las cárceles, y por supuesto, un gran narco, que es capaz de extorsionar al mismísimo Presidente, como ya vimos cuando fue sorprendido en la calle gozando de protección oficial y de los narcos.

Que a mí me hostiguen, que filmen y vigilen mi casa y a mí, mientras corro en la mañanas que me sigan durante mis rutinas diarias y que traten de quebrar elPeriódico es secundario. Lo fundamental es Guatemala, nuestras familias y su futuro, y lo que haremos los ciudadanos de buena voluntad. No obstante, los invito a reflexionar, en nuestro contexto, lo que escribió un poeta alemán que sufrió los albores del opresivo totalitarismo del siglo XX:

“Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.

Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.

Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.

Luego vinieron por mí, pero para entonces ya no quedaba nadie que dijera nada”.

 

Por último, quiero reiterar, que el Gobierno ha mentido cuando ha asegurado que las medidas cautelares que me otorgó la CIDH han sido retiradas, pues están vigentes, y por lo tanto están forzados a resguardarnos aunque no les guste. Asimismo, que el propio Francisco Cuevas, secretario de Comunicación Social de la Presidencia, fue a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), donde justificó por qué razones Otto Pérez y la gruesa de Baldetti han impulsado un boicot comercial para quebrarnos. Además de inútiles para quebrarnos, son confesos los pendejos.

Nota: La edición electrónica de la referencia, tenía al medio día 73 comentarios, La mayoría favorables al artículo de Zamora Marroquín